martes, 1 de enero de 2013
Conducta sexual.
Hace tiempo que sus ojos me desnudaban en la habitación del café, sus pupilas dilatadas recorrían todo mi cuerpo, analizando y estudiando mis curvas como si fuera un animal de presa. Consciente de su deseo carnal hacia mí, decidí esa tarde perderme en su fuego abrasador, susurrándole al oído mi deseo carnal hacia él, que en mi yo más profundo deseaba perderme en su cuerpo, y que fuera mío. Nos aseguramos que no quedara nadie en la oficina, y allí en el cuarto del café sus ojos reflejaban lujuria, se hacercó a mi muy sigiloso y tras un maestro movimiento se apoderó de mí, invadiendo mí boca con su lengua viva y ardiente, mordiendo mis labios con una palpable lujuria. Mí aire se entrecortó, la sangre que recorre mi cuerpo de volvió fuego, desgarró mi ropa, me alzó en la encimera y allí ...
Con este breve y inacabado relato hemos querido iniciar la crónica de la evolución del sexo y la sexualidad de cada época.
Desde la antigüedad la idea del sexo ha estado en constante cambio, la sexualidad varía de una cultura a otra y en el contexto socio-histórico en que se desarrolle. Durante la prehistoria existieron dos etapas: la monogamia natural y la monogamia que tenía como finalidad asegurar el patrimonio familiar. En el Antiguo Testamento, se señalan las normas que regulaban la conducta sexual de la época. En el judaísmo, el matrimonio tenía como finalidad la descendencia y la esposa hebrea tenía el “privilegio” de compartir los favores del esposo con otras esposas secundarias, pero si ella era infiel era apedreada. En la cultura egipcia el incesto estaba permitido y la circuncisión, tenía un carácter ritual en la adolescencia. En Grecia, se toleraba la homosexualidad masculina entre adultos y adolescentes púberes dentro de un contexto educativo. En Atenas las mujeres no podían andar solas, privilegio exclusivo de las hetairas (prostituta fina). En la edad Media, la Iglesia refrenda el matrimonio monógamo y declara al instinto sexual como demoníaco. En 1530 la Reforma protestante de Martín Lutero admite el primer divorcio solicitado por Enrique VIII para separarse de Catalina y casarse con Ana Bolena. A finales del siglo XV aparecen en Europa las enfermedades de transmisión sexual, que fueron consideradas como un castigo celestial. Durante los siglos XVIII y XIX o época victoriana, conductas sexuales como la masturbación, eran consideradas inapropiadas. En 1882 apareció el trabajo de Richard Kraft-Ebing “Psychopatia Sexualis”, donde describe compor0tamientos sexuales patológicos. Sigmund Freud (1856-1939), médico vienés, demostró la trascendencia de la sexualidad en los individuos. Su teoría de la personalidad, tiene como pivote el desarrollo sexual. Introdujo el término de “líbido” como la energía de la que emanan todas las actividades de los hombres. Por la misma época de Freud, el médico inglés Havellock Ellis publicó su obra Psychology of Sex. El describe que el deseo sexual es igual para hombres y mujeres y refuta que la masturbación ocasionara insana. Margaret Sanger inició el movimiento de control de la natalidad en los Estados Unidos y entre 1922 y 1927 publicó artículos sobre la sexualidad de la mujer. Geramine Greer, feminista activa, publicó su obra “El eunuco femenino”, que es considerada el baluarte del movimiento feminista. Alfred Kinsey inició el estudio sistemático de la sexualidad y en 1966 Masters y Johnson publican su libro “Respuesta Sexual Humana”, anotando que tanto hombres como mujeres tienen la misma capacidad de respuesta sexual.
El análisis histórico demuestra que el comportamiento sexual no es simplista, ya que dependerá del contexto socio-histórico y cultural en que se desarrolla. La libertad de cada individuo es fundamental para su desarrollo y puesta en práctica.
viernes, 21 de diciembre de 2012
La birome (bolígrafo)
- En 1938 se patenta en Hungría el primer bolígrafo o birome, inventada por Ladiaslao Biro (1899-1985). Se la llamo birome por la asociación de los apellidos Biro y Meyne, este ultimo era socio y amigo de Ladislao Biro, quien le ayudó a escapar de Hungría y París cuando los alemanes invadían Francia, en 1940 (Argentina seria su destino) ya que era judío. Si bien la patente fue registrada primero en Hungría, luego Biro la registro en la Argentina, donde por vez primera se financio el invento para ser comercializado e industrializado.
- El acierto de Biro fue en poner una bolita en la punta de la pluma que al girar sobre el papel iba dejando un rastro de tinta en el mismo.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
¿Será una fobia?
Palpitación, sudoración, temblor, siento que me ahogo, que pierdo el control de mí ¿Por qué no termina?¿Cuánto falta para llegar?... y al fin esa maldita escalera mecánica terminó con sus 40 grados de inclinación y que alcanzo 20 km por hora.Sobre el suelo ya estable, aun siento las piernas temblar y mi cuerpo entumecido se va recuperando. ¿Será fobia?. En esta breve crónica hablaremos del origen de la fobia y en lo que nos transforma.
El miedo irracional a ciertas situaciones debe rastrearse en la historia de las personas que lo sufren.
Las fobias son trastornos comunes que se muestran por intensa angustia y un miedo desproporcionado que muchas personas sienten ante ciertos objetos o situaciones y que, según las estadísticas, afectan a entre el 2 y el 8 por ciento de la población. Afectan con mayor frecuencia a las mujeres. La angustia fobia se desencadena generalmente ante el mismo estímulo específico que lo provoca, pese a los esfuerzos de las personas para vencerlo, pues comprende que su intenso miedo es absurdo, excesivo y que su sufrimiento, a menudo, poco tiene que ver con un peligro real. Los contenidos de las fobias son variadísimos; muy frecuentes son el miedo a los insectos, perros u otros animales inofensivos; el temor a las alturas, viajes en avión, los elevadores, multitudes, espacios abiertos o cerrados, horror a ver sangre, heridas o a recibir inyecciones y otras intervenciones médicas, a situaciones relacionadas con precipicios, tormentas o agua; referencia a situaciones concretas, como a subir a vehículos, entrar a túneles, ir a la escuela, a quedar en la oscuridad, a la noche, etcétera.
Algunos de los acontecimientos relacionados con las fobias son menos difíciles de rastrear en la historia de las personas y sus recuerdos infantiles, como la fobia escolar, provocada muchas veces por el miedo a la separación de los padres o la fobia social, que suele brotar en la pubertad y puede causar graves conflictos en el comportamiento de relación con los demás. Ante situaciones u objetos como los mencionados, surge la aparición de la ansiedad y el comportamiento de evitación de lugares o situaciones donde escapar sea considerado por la persona, difícil o embarazoso, o bien, donde estime que sea imposible encontrar ayuda en el caso en el que aparezca en ese momento una crisis de angustia u otros de los síntomas mencionados. Frecuentemente se diagnostica superficialmente a las fobias como trastorno de ansiedad y equivocadamente se prescriben medicamentos que pueden causar adicción física o psíquica, ya que la persona fóbica tiene miedo a un determinado estímulo que le provoca angustia, pero este estímulo es sólo un síntoma, una causa aparente. En realidad, es el sustituto de un conflicto que está guardado, reprimido en el inconsciente y por lo tanto "olvidado". Así, la fobia tiene un sentido manifiesto, evidente y otro interno que es el "desconocido" y que es el que es esencial comprender para la curación.
Escaleras mecánicas del Metro de Praga con una inclinación de 40 %, pueden llegar a una velocidad de 20 km/h
Escaleras mecánicas del Metro de Praga con una inclinación de 40 %, pueden llegar a una velocidad de 20 km/h
viernes, 7 de diciembre de 2012
Entender el origen de nuestro Apellido.
¿Que es un apellido?, o ¿Que significado tiene?, ¿quien la forma? y ¿cual es su origen?. Por lo general la respuesta es simple; Para la primera pregunta: Nombre con que se distinguen las personas de una misma familia. El uso del Apellido comienza en la llamada cuna de la civilización: Roma, ya que con anterioridad a las distintas personas se les conocía simplemente por su nombre o en algunos casos por un alias o apodo, de tal manera que al pelirrojo se le conocía como "al rojo", al igual que al marcado por un defecto físico, por este: "El cojo, etc." o bien por su función dentro de la sociedad: "El carretero, el herrero, etc." e incluso en muchos casos su lugar de nacimiento si era distinto del de residencia: "El griego", etc. Sin embargo, llegamos a Roma donde empezó a arraigar la costumbre de añadir al nombre propio de la persona el de la tribu o familia a la que esta pertenecía, (praenomen y cognomen), por ejemplo al propio Tito (nombre propio) se le añade el de la familia (Livio) componiendo así su nombre y apellido: Tito Livio. No obstante, esta costumbre romana quedó durante largo tiempo restringida al ambito de la nación, puesto que en el resto de Europa se continuaba usando el nombre o el apodo hasta llegado el principio de la edad media en la que comenzó a extenderse el uso del apellido. Este uso tuvo distintos origenes. Comenzaron a usarlo los señores feudales que añadían a su nombre el correspondiente a la población que habían conquistado o que correspondía a su señorío. Naturalmente esto no ocurría con las clases populares por lo que el origen de su apellido se deriva de la población donde nacían, el oficio que desempeñaban y en no pocas ocasiones de los motes por los que eran conocidos e incluso por el nombre del padre o del abuelo con alguna modificación, por ejemplo: Hernández (hijo de Hernando) o González (hijo de Gonzalo). Todo apellido tiene un significado muchas veces sencillo, aunque otras no tanto porque nos falta la clave que nos permita explicarlos. De entre estos apellidos destacan los apellidos toponímicos. Esta clase de apellidos son de los más abundantes. Se puede afirmar casi con total seguridad que, una persona que lleva un apellido toponímico, tiene una relación con ese lugar que le sirve como apellido. En primer lugar, puede ser que una persona, que naciera, viviera de manera temporal, y/o trabajara, en ese lugar, y tuviera que emigrar a otro lugar relativamente cercano. Es entonces cuando el nombre de un lugar se convierte en apellido toponímico: la persona que emigra, bien sea en memoria del lugar del que viene, o para diferenciarle del resto de personas que tienen el mismo nombre y primer apellido (muy común en la Edad Media), toma por apellido el nombre de ese lugar En segundo lugar, el señor de un lugar, tenga el título que tenga (vizconde, barón, conde, marqués, o duque), toma por apellido el topónimo como demostración de propiedad sobre ese lugar En cualquiera de sus casos y sus variantes, todo apellido toponímico, al menos en su origen, lleva delante la preposición (por ejemplo, Pedro de Soria), que significa relación con ese topónimo. En la actualidad, muchos apellidos toponímicos han perdido esta preposición debido a un proceso que comenzó al final de la época moderna. Y también, añadir que el apellido se puede formar en la primera persona que emigra (aunque no necesariamente), y que se hace hereditario solo por voluntad de sus descendientes. Se pueden hacer diferentes divisiones dentro de estos apellidos toponímicos. Entre la importancia de los diferentes topónimos: topónimos mayores (nombres de pueblos, villas o ciudades) y topónimos menores (del relieve, arquitectura, etc). Entre el origen geográfico de los topónimos. Los apellidos patronímicos, quizás los que más, ya que son más antiguos. Estos apellidos nacieron al añadir al nombre del hijo, el nombre del padre, que irá variando según épocas como vamos a ver. En muchas civilizaciones hubo la práctica de añadir un prefijo o un sufijo al nombre del padre convertido en apellido. Este prefijo o sufijo, significa “hijo de”;, descendencia o filiación. Conocidos son los casos de los Ben- musulmanes, y los Mac- escoceses. Pero la forma mayoritaria de nuestros apellidos patronímicos derivan de la tradición romana. El apellido patronímico romano iba en el caso genitivo(desinencias -ius, -ii). Éste, durante la época medieval, sufrió variaciones debido al fraccionamiento del latín clásico provocando diferencias fonéticas entre las zonas, los que produjo a su vez cambios morfológicos en los apellidos: quitar, añadir, o cambiar una o más letras. La -i de la última sílaba, permutó en -a, u -o. Pero en muchos casos, se produjo una apertura del timbre, mudando a una -e-. Solo pervivió la -i- en la zona del noroeste. Monopolización de la -z en posición final, haciendo desaparecer al resto de consonantes finales, -c, -d, -s, y -t. Únicamente la -s ha sobrevivido en algunos apellidos del noroeste. Feminización de apellidos añadiendo la vocal para -a (típica del femenino latino). Supresión de una o más letras (síncopa), antes de seguir su proceso formativo de terminación en -z. Su origen, un nombre propio generalizable a otras zonas de la Península Ibérica, nos descubre que pudo generarse a la vez en varias regiones, sin tener por tanto un tronco común todas las personas con un mismo apellido patronímico. En la Edad Media, se produce en una línea descendiente, una alternancia de dos apellidos patronímicos, formando cadena entre ellos. Una solución para diferenciarse entre ellos será, o heredar el apellido del padre en vez de formar su apellido con el nombre de su padre (originando un apellido patronímico hereditario y rompiendo la cadena); o añadir un segundo apellido al primero, formando uno solo, pero con carácter patronímico y toponímico. Este apellido que se añade suele ser el nombre del lugar con el que guarda una relación (véase apellidos toponímicos).Pero hubo apellidos patronímicos que no se declinaron, y se fosilizaron en su forma de nominativo. También hay un cierto número de apellidos que no son ni apellidos patronímicos o ni toponímicos. Son apellidos que indican alguna característica especial del genero (cabeza de linaje): un oficio o profesión o cargo (civil, eclesiástico o militar), un apodo, un defecto, un vicio, una virtud, etc.; o bien tienen relación con el Reino Vegetal. Una manera muy normal de clasificar a las personas es por su profesión. En este caso tuvo que haber un cabeza de linaje en que se fijara ese apellido. Y es aquí donde generalmente tiene más sentido el que un apellido de un oficio pase de padres a hijos por varias generaciones, y que a esa familia se le conociera por su oficio, o que ellos mismos lo adoptaran como apellido familiar. Se pueden dividir en oficios y en cargos. Y los cargos, a su vez en civiles, eclesiásticos y militares. Entre los oficios, destacarían apellidos como Tejedor, Tundidor (azotador), y según algunas interpretaciones, el apellido Mozas. Entre los cargos: militares (Alférez), civiles (Alcalde); y estado civil (Hidalgo). De cargo eclesiástico: Monge. Canciller o Chanciller, sería un ejemplo de cargo civil o eclesiástico, porque ambas cancillerías tenían ese cargo. Otro tipo de apellidos es el que responde a los apodos o motes con que se puede conocer a una persona o familia, indicando alguna característica física o psicológica, un defecto, un vicio, o una virtud. Si esta característica la “heredaron” sus descendientes, entonces era fácil reconocer a esa familia. Y no era hereditaria, lo adoptaron como apellido en su memoria, aunque fuera un defecto. Como ejemplos pueden servir: Espadón, Malo, y Medrano (acobardado) como defectos; Bravo (y sus compuestos Bravo de Lagunas y Bravo de Sarabia), y Valiente, como virtudes; Matalobos, como vicio. Por último, los apellidos relacionados con el Reino Vegetal, que aunque en nuestra provincia sea más común el componente vegetal, no se manifiesta en la misma proporción en los apellidos, como veremos a continuación. Su formación es idéntica a la de los apellidos toponímicos, pero en vez de tomar como origen un topónimo, lo hacen de un árbol, arbusto, planta, o conjunto de un mismo tipo, sus flores y sus frutos, etc... Como por ejemplo la existencia de algunos de los elementos vegetales anteriormente citados, cerca de un lugar en donde una persona viva, trabaje, etc. De este tipo, tenemos los ejemplos de Granados, Romero, Villaumbrosía (sombreada). Por lo tanto, todos los tipos de apellidos del presente artículo pueden no tener un tronco común, sino que se pudieron haber originado en diferentes lugares de la geografía española, e incluso en diferentes lugares. Hay veces que, en la vida cotidiana, una persona se deja llevar por la “moda”. En cuestiones que nos atañen, esto se puede aplicar a algunos apellidos que gustan de llevar la preposición “de” que antecede a ciertos apellidos, porque así parecen “más nobles”.Quizás fue la propia pervivencia de la partícula “de” en algunos apellidos de personas nobles que se preocuparon en conservar sus apellidos tal cual se escribían, que hizo que posteriormente las personas asociaran que los apellidos con “de” eran de origen noble. Si una persona se dedica a investigar sus propios antepasados hispanos, descubrirá en algún momento alguno de sus apellidos con esta partícula tan peculiar. Esta preposición, con o sin el artículo determinante masculino “el” (contracción “del”) o el femenino “la” (formando “de la”), se utiliza(ba) en varias clases de apellidos (patronímicos y toponímicos), y en todos ellos tiene el significado de pertenencia, en todos sus sentidos más amplios. En los apellidos patronímicos tenía el significado de un hijo con respecto a su padre, que en algunos casos está sustituido por el sufijo “–ez”. Como ejemplos, valgan: (de) Andrés, (de) Antón, y (de) Hernando. En los apellidos toponímicos tenía el significado de relación con ese lugar o espacio físico al que hace referencia su apellido, sea por haber nacido en o cerca, vivido, trabajado, etc... el que tomó el apellido. Como ejemplo, valgan: (de) Ayuso, (de) Sauquillo, y (de) Soria. Con el devenir del tiempo, la preposición “de”, con o sin artículo determinante, fue desapareciendo (siglos XVIII y XIX), bien por olvido al escribirse, bien porque era más corto y fácil de pronunciar. Con su pérdida, todos los apellidos que lo llevaron, perdieron su significado primitivo.
lunes, 19 de noviembre de 2012
El origen de la Universidad.
Las consecuencias de la aparición de la universidad son el nacimiento de un conjunto de maestros, sacerdotes y laicos, a los que la iglesia confiaba la enseñanza de la doctrina revelada, hasta entonces confiada a la jerarquía eclesiástica. Ahora su título jurídico pertenece a la corporación universitaria.
Hay hechos en la Baja Edad Media que marcan una novedad: la aparición de la universidad, con el fin de formar a los jóvenes en las profesiones "clericales", la teología, el Derecho y la Medicina, como facultades mayores; como facultad menor la de artes o filosofía (base de toda sabiduría posible según los griegos). Eran instituciones de la cristiandad: se reconocían por una bula papal, su lengua era el latin y los saberes que enseñaban estaban articulados sobre la concepción católica del mundo y del hombre. Sus métodos de razonamiento y discusión eran escolásticos. Pero lo que me interesa destacar es que "Universidad" en su origen no indicaba un centro de estudios sino una agremiación o "sindicato" o asociación corporativa que protegía intereses de las personas dedicadas al oficio del saber.
Entendida la Universidad como generadora del saber, se le atribuyó el carácter de "Alma Mater" en el sentido de engendrar y transformar al hombre por obra de la ciencia y el saber.
El origen del término: La palabra "Universidad" procede del latín UNIVERSITAS, nombre abstracto formado sobre el adjetivo UNIVERSUS-A-UM ("todo","entero", "universal"), derivado a la vez de UNUS-A-UM ("uno"). En el latín medieval UNIVERSITAS se empleó originariamente para designar cualquier comunidad o corporación considerada en su aspecto colectivo. Cuando se usaba en su sentido moderno denotando un cuerpo dedicado a la enseñanza y a la educación requería la adicción de un complemento para redondear su significado "UNIVERSITAS MAGISTRORUM ET SCHOLARIUM", por ejemplo: «Ayuntamiento de maestros et de escolares que es fecho en algún logar con voluntat et con entendimiento de aprender los saberes»
(Partid. II, título XXXI, ley 1.) Hacia fines del siglo XIV, la palabra empezó a usarse, con el significado que tiene en la actualidad. Sin embargo, el término más antiguo y que continuó usándose durante mucho tiempo fue el de STUDIUM o STUDIUM GENERALE. El triunfo de la palabra UNIVERSITAS con su significado actual no llego hasta el Renacimiento. Es claro que la palabra universitas, formada por los elementos unus, una unum, y verto, vertere, versum, expresa una visión globalizadora de toda la realidad. El término universitas se empleaba ya en latín para denominar cualquier conjunto de unidades o la totalidad de una cosa: universitas navis era la totalidad del barco; universitas orationis, la totalidad del discurso; universitas generis humani, el conjunto del género humano.
estudioso En el año 533, en el Digesto de Justiniano, aparece ya universitas con el significado de agrupación, corporación, gremio, comunidad, colegio, sociedad; a este ámbito significativo corresponde el nombre de universidades que se daba en la Edad Media al conjunto de poblaciones que para defender en común sus intereses formaban una unidad jurídica. En Cataluña, a partir del siglo XII y, posteriormente, en los demás estados de la Corona de Aragón, los municipios eran conocidos con el nombre de universidades. Y fue de este concepto de persona jurídica formada por una pluralidad y diversidad de personas físicas, del que surgió el nombre de universidades para las agrupaciones de estudiantes y profesores. En la última acepción de Covarrubias se hace alusión a que, durante la edad media, también se denominaban "universidades" a un conjunto de poblaciones o de barrios que estaban unidos por intereses comunes bajo una misma representación jurídica. Al primer ámbito significativo corresponde el nombre de universidades, es decir como gremios. Los papas y los reyes tuvieron sumo interés en la creación y protección de estos nuevos entes. Les concedieron privilegios y jurisdicción propia, exactamente igual que si se tratase de ciudades y municipios. Eran política y administrativamente independientes de la ciudad en que estaban (normalmente a las afueras) y con graves problemas en sus relaciones con las autoridades locales tanto civiles como eclesiásticas, que querían tenerlas bajo su dominio. No era raro incluso que se mudasen de ciudad cuando estaban descontentos. La Universidad de Cambridge nació como disgregación de la de Oxford, a causa del descontento de un grupo de estudiantes, que emigraron. La Universidad de París, por ejemplo, prototipo junto con Bolonia de la Universidad medieval, era una unidad jurídica formada por cuatro facultades: tres superiores (Teología, Derecho canónico, Medicina) y una inferior, la de Artes, subdividida en cuatro naciones, que comprendían tanto a profesores como a alumnos.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Evolución del Ser
El origen de la vida:
El principio evolutivo ha de ser entendido como un proceso de aplicación universal. Según todos los indicios que poseemos en el momento presente, podemos pronunciarnos por la unidad de origen y procedencia de los seres vivos terrestres, porque existe una absoluta homología constitucional en el orden bioquímico.
La aparición de la primera materia viviente debió ir precedida de una `evolución química', en el que se producirían en forma abiótica moléculas orgánicas. El ambiente en que se formaría debería de ser una atmósfera sin aire, con CH4-NH3-H2. La energía necesaria para la vida vendría dada por el calor, rayos cósmicos y rayos ultravioletas.
Las tres características para calificar a un ser vivo son: la organización, la autonomía energética y el código hereditario. La unidad elemental es la célula.
La formación de células a la capacidad que tienen algunas macromoléculas de que al entrar en contacto con el agua se convierten instantáneamente en pequeñas esferas (Oparin y Fox).
El origen del hombre:
Darwin, el padre del evolucionismo tardó 12 años en publicar `El origen del hombre', después de que apareciera el libro anterior ` El origen de las especies', tomando por tanto una actitud de reserva. Sin embargo Darwin se pronunció al fin por escrito y dijo: `Desde el punto de vista genealógico, el hombre pertenece al grupo de los catarrinos'. El que nuestros antepasados hayan llevado con todo derecho el nombre de monos, no quiere decir que el grupo al que perteneciera el hombre fuera ni idéntico ni parecido a ningún mono existente.
Tiempos de la evolución;
- Universo: 15 000 millones de años
- Tierra: 5 000 millones de años
- Vida: 3 000 millones de años
- Austrolophitecus: 2 millones de años
- Sinántropo: 500 000 años
- Hombre: 150 000 años
- Sapiens: 30 000 años
martes, 6 de noviembre de 2012
La publicidad y su origen.
Los orígenes de la publicidad se remontan a la antigüedad. Uno de los primeros métodos de publicidad consistía en pintar los anuncios en los muros. Los arqueólogos han encontrado numerosas muestras de esta técnica, en especial en la antigua Roma y en Pompeya. Un anuncio desenterrado en Roma informa sobre un terreno puesto a la venta y otro encontrado en una pared de Pompeya anuncia una taberna situada en otra ciudad. Durante la edad media se desarrolló una técnica simple pero muy efectiva, que consistía en anunciar de viva voz eventos y productos, gracias a los pregoneros, personas que leían noticias en público, o comerciantes que anunciaban sus productos. Aunque hay anuncios gráficos desde la antigüedad, la publicidad impresa no se desarrolló en realidad hasta la aparición de la imprenta. La marca registrada mediante un signo bidimensional o tridimensional que simboliza una empresa o un producto apareció por primera vez en el siglo XVI, cuando los comerciantes y los miembros de los gremios empezaron a disponer estos símbolos a la entrada de sus tiendas. Entre las marcas que han sobrevivido de esta época destaca la barra rayada de los barberos. Las empresas que comercializaban medicamentos patentados crecieron mucho a partir de finales de la década de 1870 gracias a la publicidad inserta en periódicos y revistas. Delimitaron un gran mercado debido a que era difícil encontrar médicos en las áreas rurales, por lo que los colonizadores y los granjeros tenían que automedicarse. Los vendedores de fármacos obtenían beneficios de entre el 80 y el 90%, por lo que podían pagar la publicidad de sus recetas. Entre los primeros anunciantes también figuraban de un modo destacado las empresas de ferrocarriles y de transporte marítimo de Estados Unidos que informaban, además del lujo y la comodidad de sus servicios, de los horarios y las tarifas.
A finales del siglo XIX muchas empresas estadounidenses empezaron a vender sus productos en envases que llevaban impresa la marca. Este hecho marcó un hito en la historia de la publicidad, puesto que antes los productos domésticos como el azúcar, el jabón, el arroz, la melaza, la mantequilla, la leche, la manteca, las alubias (frijoles), los caramelos y dulces y los alimentos en escabeche se vendían a granel, por lo que los consumidores no habían conocido hasta entonces al productor. Los primeros en utilizar esta técnica fueron los vendedores de jabones y detergentes. Entre los primeros (que datan de 1880) destacan Ivory, Pears' y Colgate. Pronto siguieron su ejemplo otras empresas, como la Royal Baking Powder, la Quaker Oats y los bolígrafos Waterman. A principios del siglo XX surgieron marcas tan conocidas como Wrigley y CocaCola.
Tras la I Guerra Mundial, la industria publicitaria estadounidense creció hasta el punto que se convirtió en la marca registrada de los propios Estados Unidos. Este crecimiento se vio impulsado por numerosos avances tecnológicos; el crecimiento de la industria estadounidense provocó nuevos inventos y mejoras técnicas que beneficiaron a otras industrias. La aparición de la electricidad contribuyó a la creación de anuncios luminosos; el fotomontaje y otras mejoras en las técnicas de impresión ayudaron tanto a editores como a los departamentos de publicidad de periódicos y revistas. La publicidad empezó a contratar a especialistas en relaciones públicas. La aparición de la radio en la década de 1920 estimuló una nueva técnica de venta que utilizaba la voz como reclamo.
El invento más significativo de la posguerra fue la televisión, un medio que forzó a la industria publicitaria a mejorar sus técnicas comerciales utilizando medios visuales y sonoros. En la década de 1990 destaca la generalización del uso de reproductores de vídeo y de mandos a distancia para éstos y para las televisiones. Las agencias de publicidad consideran una amenaza esta generalización porque algunos espectadores pueden borrar los anuncios cuando graban programas o pasarlos a alta velocidad cuando ven una cinta grabada; además, la existencia del mando a distancia también es una amenaza porque los espectadores pueden cambiar de cadena o quitar el sonido en tanto se emitan los anuncios. Por ello, las agencias de publicidad han cambiado de técnica y ahora intentan esponsorizar los espacios de la programación. La generalización de redes internacionales de informática, como Internet, compensa estas dificultades al ofrecer un nuevo medio específico para publicar y difundir anuncios.
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